Este premiado drama alemán narra con buen cine una historia de desesperanza y salvación. Con un guión sencillo, un buen trabajo no sólo actoral sino también de dirección, esta película consigue cautivar durante sus dos horas de duración a pesar de la desigualdad ocasional de su narración.
Cahit y Sibel son dos personas de ascendencia turca afincadas en Alemania, que ahogadas por sus circunstancias, han intentado suicidarse. Tras una inusual propuesta de matrimonio, ambos se juntan en una relación ficticia que poco a poco se convierte en realidad, con todo el dolor que ocasiona. Este argumento no hay que confundirlo con una historia romántica cualquiera. Siempre queda patente que a pesar de ser un drama, este es un relato que habla de la redención y la recuperación de ambos personajes como personas.
"Contra la pared” está perfectamente contada, actuada y bellamente filmada. A pesar de que la idea general y que conduce la película no es excesivamente original, la narración sí contiene elementos insólitos y atrayentes a lo largo de su metraje. Pero en algunas partes peca de desigualdad en su tono, aunque resulte interesante ver su evolución. La historia que empieza y que hasta su primera mitad podríamos calificarla de drama con una sonrisa y algún toque de comedia, se convierte precipitadamente en un puro drama que no da ningún tipo de concesión durante su segunda parte, empleando un tono más trágico y desapasionado. En conjunto, es una película europea cautivadora del director Fatih Akin que además ganó, entre otros premios, el Oso de Oro en el Festival de Berlín en 2004. |