Con una imaginativa idea llena de potencial, la directora Sophie Barthes construye una interesante fábula moderna hecha con un gran tono frio y con un gran aspecto visual, pero cuya historia se queda encerrada al no saber cómo explorar propiamente su premisa. Afortunadamente el filme cuenta con Paul Giamatti, quien demuestra una vez más que sabe transmitir y dar intensidad a cualquier tipo de papel.
Paul está en plenos ensayos de la obra de teatro “Tío Vanya”. Cada vez está más preocupado ya que no consigue encontrar la forma de interpretar a su personaje y se encuentra bloqueado. Paul ve la gran solución cuando lee un artículo sobre una empresa que se dedica al negocio de extracción e inserción de almas. Paul se extrae su alma que para su sorpresa tiene forma de garbanzo, que es la que entra en conflicto para llegar al centro de su personaje.
Esta primera película de Sophia Barthes va a ser inevitablemente comparada con el trabajo de Charlie Kaufman, responsable de “Synecdoche New York” y escritor de “Cómo ser John Malkovich” entre otras, ya que ambos comparten un imaginación parecida. Barthes se demuestra como una persona menos cerebral que Kaufman y con una predisposición a no sobrecargar el desarrollo de la historia. “Cold Souls” parte de una premisa interesante e inteligente y evoluciona en una historia con buenos elementos. El guión cae en notables momentos cómicos que siguen a un tono y una atmosfera realmente conseguidas, aunque llamarla comedia sería quitarle intención al cuento moderno que Barthes presenta. Lamentablemente el guión no va más allá de su punto inicial, simplemente se queda jugando un poco con su planteamiento durante todo el metraje pero no toma ningún riesgo ni hace un paso adelante en las consecuencias que implican el planteamiento del filme. La película parece quedarse atascada a mitad de camino y todo el peso recae entonces en Paul Giamatti, quien crea a su personaje de una forma sobresaliente y aguanta perfectamente el filme. Son además especialmente gratas las escenas que comparte con el actor David Strathairn en el papel de doctor, habiendo especial química entre ambos. El trabajo actoral “Cold Souls” por parte de todos los intérpretes está a un alto nivel, pero el acierto que tiene la directora al darle una gran imagen al filme, un tono algo frío y en la concepción de los personajes queda desmerecido al no saber hacia dónde llevar su genial punto de partida. |