Esta comedia sobre una familia disfuncional presenta unos personajes más bufones de lo necesario pero siempre es una agradable diversión hecha con un punto de madurez e inteligencia que son más que bienvenidos. Andy Garcia no únicamente se divierte con su personaje central sino que es capaz de construir perfectamente un personaje que tiene más entidad de lo que es habitual en este género ligero.
Vince está casado, tiene dos hijos, vive en el tranquilo barrio de City Island y trabaja como guarda en una prisión. Pero lo que podría serla idílica familia es en realidad un cumulo de medias verdades, mentiras y secretos que cada miembro intenta mantener. El extraño equilibrio interno va a ser desestabilizado con la introducción de Tony, un joven que acaba de cumplir condena al que Vince acoge en su casa mintiendo a su familia sobre cuál es su origen.
Esta película podría haber caído fácilmente en la exageración y el ridículo pero gracias a un guión que sabe medir los tiempos y a una dirección que siempre se decanta por la comedia pero nunca deja de lado las razones personales que mueven a los personajes y las trata con cierta inteligencia, “Asuntos de familia” acaba resultando en un más que digno entretenimiento. Los personajes ciertamente son exagerados en concepción o en comportamiento, pero siempre son tratados con cierto grado de humanidad y calidez que en vez de desmerecer la carga cómica hace que esta tenga más peso. En el centro del proyecto está el conocido actor Andy Garcia, quien tiene la oportunidad de demostrar no solo su solidez sino su versatilidad, especialmente en la genial escena de la audición. El actor de origen cubano siempre sabe componer personajes completos y aunque se trate de una comedia y muchas veces parece que no sean algo importante, este caso no es una excepción. Dentro del grupo de actores que le acompaña destaca como es habitual Emily Mortimer y Stuart Strait, quien con pocos gestos y palabras transmite todas las sensaciones e ironía que quiere.
“Asuntos de familia” no es una gran comedia y es perfectamente olvidable pero sí que es un entretenimiento de cierta calidad que busca la complicidad del espectador y promueve un tono divertido y digno que nunca busca la risa fácil a costa de reírse malintencionadamente de los personajes. |