La realizadora Deepa Mehta vuelve a explorar el papel de la mujer india dentro de la sociedad moderna con un una dura historia de desarraigo a la que le da un toque de realismo mágico, solucionando la tensión narrativa y dramática con una extraña fantasía alejada de la confrontación y reivindicación característica de su cine. La actriz Preity Zinta y el resto de elenco son totalmente convincentes y reales en la creación de sus personajes.
Chand es una joven india que viaja a Canadá para casarse con un hombre al que no conoce. Toda la familia vive hacinada en un piso de los suburbios y las tradiciones dominantes de su cultura se viven amplificadas dentro de su nuevo hogar en el mundo occidental. Chad además tiene que soportar el comportamiento violento y abusivo de su marido, quien la maltrata y no hace ningún esfuerzo por ella.
La directora de origen indio Deepa Mehta afincada en Toronto ha sido considerada como una voz de la nueva India y de la situación de la mujer en esa sociedad, que además ganó una mayor notoriedad y protagonismo tras su nominación al Óscar a la mejor película extranjera con “Agua”, su anterior película y tercera parte de su triología de los elementos formada también por “Tierra” y “Fuego”. En “Cielo” vuelve a tener a una protagonista femenina atrapada dentro de las convenciones tradicionales de su cultura pero esta vez se encuentran exacerbadas por la violencia domestica de su marido y por la desubicación que provoca el cambio de realidad al trasladar su historia a Canadá.
La película crea con aplomo y realismo no únicamente a cada uno de los personajes sino el núcleo familiar en el que viven, con unas interrelaciones de gran realismo y con una escalofriante verosimilitud. “Cielo” es un drama con un núcleo duramente trágico en el cual su protagonista no tiene una escapatoria aparente. Como solución narrativa, Deepa Mehta emplea un recurso más característico del cine latinoamericano y es la introducción del realismo mágico. Ello le da a su segunda mitad cierta ligereza y a pesar de proporcionar buenos momentos y un respiro, desactivan parte de la carga dramática de la historia. “Cielo” ya no es una película que examina con voz crítica una realidad social sino que toma más un aroma de fábula. No es un mal recurso pero si es un deshago narrativo inesperado por parte de esta directora.
Sin su elemento de fantasía, “Cielo” podría ser simplemente un drama familiar sobre el maltrato y la inmigración, la frustración que esta genera y como destroza las ilusiones personales y de una familia. El que hubiese sido mejor o peor película es imposible de saber pero sí es cierto que cambia el tono y parte de la intención del filme. Deepa Mehtatambién emplea varias secuencias en blanco y negro que parecen esparcidas a lo largo del metraje de forma aleatoria y además deja varios puntos argumentales importantes sin tratar y sin querer explicarlos. Por ejemplo, hay una evidente carga en el personaje masculino que nunca es explorada o cuestiones más prácticas, como la compra de su billete, levantan varios interrogantes.
Una de las grandes virtudes del filme es la recreación del ámbito familiar. La actriz Preity Zinta se integra con naturalidad dentro del tenso espacio creado por el resto de actores, en el que destacan especialmente Balinder Johal en el papel de madre y Vansh Bhardwaj como Rocky en lo que supone su primer rol interpretativo.
“Cielo” termina siendo una interesante película que en su primera mitad no presenta ninguna historia novedosa y sí un trato bastantes veces visto, aunque rodado con intensidad y la fuerza narrativa propia de su directora. En cambio, su segunda mitad toma un camino narrativo diferente al que su cine nos tiene acostumbrados, suponiendo una relajación en su drama. En conjunto puede que su tono no sea perfectamente compenetrado y descompense la película pero ésta siempre resulta recomendable. |