Michelle Pfeiffer y Rupert Friend protagonizan esta película de Stephen Frears en la que su presencia y trabajo actoral resulta lo más destacado, dando vida y peso a una adaptación que a momentos no sabe qué tono emplear ni cuál es el estilo de la historia que quiere contar. Deambulando sin excesiva coherencia entre la comedia de enredos y el drama pasional, “Chéri” sólo muestra toda su fuerza cuando los dos actores principales están frente a frente.
Durante la época del Belle Epoque en la Francia de antes de la I Guerra Mundial, un joven hijo de una cortesana ya retirada vive una vida de lujo y libertina que no le satisface. Tras un encuentro propiciado por su madre inicia una relación amorosa con Lea de Lonval, una cortesana de clase alta pero que ve que ya se acerca una edad crítica para su profesión. Para sorpresa de ambos el romance dura seis años, del cual Chéri sale para casarse en un matrimonio convenido sin que ni él ni Lea sepan si realmente están enamorados.
Michelle Pfeiffer se ha dejado ver poco en la gran pantalla durante los últimos años y con su papel en “Chéri” regresa a un rol protagonista demostrando una gran madurez interpretativa. Ella llena un papel complejo y lleno de matices, y además se encuentra perfectamente acompañada por Rupert Friend. Ambos consiguen llevar perfectamente el peso de la película a pesar de que su director, Stephen Frears, pierde su pulso y estilo en varias partes del metraje. Frears inicia “Chéri” como una comedia de enredos pero el guión esconde un fondo más amargo que se va revelando paulatinamente y que culmina con un final dramático demasiado marcado por una voz en off. Estos dos ejes sobre los que pivota la película, el tono ligero con chispa y la carga dramática no es que no pueden convivir, pero lo que ocurre es que el director no ha sabido cómo hacerlos encajar sin que parezcan saltos demasiado forzados. En varias partes la película pierde además su ritmo, que solamente recupera cuando Michelle Pfeiffer vuelve a la pantalla. El guión de la película se basa en dos novelas de los años veinte escritas por la novelista francesa Colette y como es esperable de tal condensación se pierde cierto desarrollo de personajes y de la historia, que ve su final excesivamente precipitado. En el aspecto visual, su ambientación y su sobretodo su vestuario recrean una época de forma notable.
“Chéri” siempre es una interesante historia dramática pero que Stephen Frears nunca ha conseguido hacerla suya y no logra plasmarla con su mejor cine, aunque no obstante sabe sacar excelentes trabajos interpretativos. |