Tras la notable tercera parte de "Toy Story", Pixar presenta la continuación de "Cars" sin poder repetir lo que hacía especial a la primera parte ni pudiendo entregar un filme que divierta igualmente a grandes y pequeños, abusando de la vivacidad y giros de un guión que no tiene una historia a un buen nivel, pero resultando no obstante un filme entretenido.
Sinopsis: Rayo McQueen regresa de ganar un nuevo campeonato para pasar sus vacaciones con su amigo Mate, quien tras una bravuconada de éste hará que compita en un nuevo torneo por todo el mundo. En su primera escala en Tokio, Mate entrará en contacto con un espía británico y su acompañante, quienes le confunden por un operativo estadounidense y la situación hará que Mate se vea involucrado en un entramado de espionaje mundial persiguiendo a un malvado profesor y una misteriosa arma por todo el mundo.
Una de las batallas más beneficiosas que ha estado viviendo recientemente el espectador de cine es la que han mantenido los dos grandes estudios de animación del momento, Pixar y Dreamworks. La versión de cine familiar que crean estas dos compañías ha marcado un punto extremadamente álgido en el entretenimiento que proporcionan sus aventuras de animación que incluyen títulos recientes como Wall-E, Toy Story, Monsters, Up y Los Increíbles por el lado de Pixar y Shrek, Kung Fu Panda y Megamind por el lado de Dreamworks. Este verano de 2011 es el escenario de una nueva contienda entre ambos mediante dos secuelas de títulos altamente exitosos y destacables, presentándose Kung Fu Panda 2 vs. Cars 2.
Antes de que los primeros planos de "Cars 2" rueden por la pantalla, Pixar presenta un pequeño corto con los personajes de Toy Story, constando que el nivel de ingenio y chispa de estos juguetes animados sigue en plena forma tras tres películas. No se puede decir lo miso de los coches que aparecen a continuación, ya que aunque no se puede afirmar con todas las letras que finalmente Pixar ha hecho una mala película, sí es cierto que en esta ocasión no ha sabido idear una historia absorbente ni mantener lo que hacía especial a la primera entrega.
Coches voladores, espías británicos con parodias de James Bond y científicos con afán de dominar el mundo no parecen las señas de identidad de "Cars", vista la primera parte, pero son el núcleo del guión de su secuela. Si en la original se podría decir como única crítica que la historia discurría por terrenos conocidos y sin sobresaltos, no se puede afirmar lo mismo en esta ocasión. El guión es un frenesí constante pero sin realmente chispa, dando un excesivo protagonismo al personaje de Mate, la grúa llena de óxido, e intentado suplir lo que hacía especial a la primera entrega por simplemente espectacularidad animada. Desafortunadamente y a pesar del 3-D, todo el expertismo tecnológico de "Cars 2" no sustituye lo que es una buena historia.
Ello no quiere decir que no sea un filme que entretenga ni que no tenga algunos buenos momentos y grandes aciertos, como las voces originales de John Turturro y Michael Caine en dos personajes secundarios, pero seguramente debido a que Pixar nos tiene acostumbrados a películas igualmente entrañables y memorables, "Cars 2" supone una pequeña decepción. |