Con buenas intenciones y maneras, esta comedia romántica independiente consigue destacar en comparación a otras cintas del género pero cae en algunos vicios del mismo.
En la víspera de fin de año, Wilson se encuentra solo, arruinado y cercano a una depresión. Gracias a su compañero de piso, conoce a Vivian, una chica de rápidas respuesta y algo caótica que busca encontrar a la persona adecuada y sobretodo no estar sola durante la medianoche del cambio de año. Poco a poco, se establece entre ellos una conexión mientras pasean por la ciudad de Los Ángeles.
“Buscando un beso a medianoche” no es la típica comedia romántica y sí una clásica película indie que recuerda demasiado a “Antes del amanecer”. Rodada en blanco y negro, la cinta se centra en los dos personajes yendo más allá de la simple historia de amor e intenta mostrar a ambos protagonistas con todas sus complejidades, huyendo de una construcción superficial en una única dimensión. El guión es divertido, ameno y entretenido, pero necesita más trabajo. En algunas secuencias, cae en situaciones muy pueriles que no encajan con la intención de la película. Además, varios diálogos son banales, no consiguiendo ahondar en los personajes tal y como se ve que se pretende.
En conjunto resulta satisfactoria e intenta dirgirse a un público un poco más adulto al cual normalmente se destinan este tipo de películas, pero no ha sabido quitarse de encima algunas superficialidades típicas del cine para adolescentes. |