Precipitada en como entra directamente y de forma extrema en el drama de un acoso escolar, “Bullying” es tan necesaria actualmente como incomoda. El terror que sufre el personaje se transmite perfectamente y genera una angustia constante a lo largo de todo el metraje.
Tras una crisis en la familia, una madre y su hijo se trasladan a Barcelona para iniciar una nueva vida. Pero mientras la madre intenta recuperarse de un duro golpe, su hijo cae en una pesadilla. Lo que empieza como bromas de muy mal gusto por parte de un grupo de compañeros del instituto degenera rápidamente en un acoso intenso y límite. Ninguna persona parece percatarse de lo que ocurre y teniendo pavor a las consecuencias, el joven no recurre a nadie mientras la situación se agrava progresivamente.
El problema del acoso escolar es una realidad cada vez más común e igualmente tan grave como otros problemas que han generado más concienciación en la sociedad actual. Sólo ya por eso el impacto que esta película causa en el público es importante. “Bullying” además es una notable película. Este drama nunca pretende quedarse en medias tintas, con lo que cae en un extremo del fenómeno que plasma de forma apresurada, como si fuese una caída libre hacia el infierno en sólo media hora. Pero como en una de las mejores películas de terror, el miedo y la angustia son constantes hasta el punto de sufrirlos el propio espectador. Esa gran incomodidad que genera es la prueba de que esta película transmite intensamente las emociones de su personaje principal y su situación, consiguiendo con creces su objetivo. El filme cuenta además con dos actuaciones de gran verosimilitud y calidad, pero Joan Carles Suau en el papel de acosador es impresionante. El director Josecho San Mateo, a pesar de darle a la cinta un aire de documental, crea varias escenas dotadas de una gran estética. A pesar de la dirección y actuaciones, “Bullying” dista mucho de ser una obra maestra en varios aspectos pero genera el pavor de un acosado de una forma maravillosamente escalofriante y sin concesiones. |