Antoine Fuqua regresa al drama criminal policíaco y entrega una película liderada por actores con peso y cargada de tensión, pulso narrativo y a la vez de clichés que acaban desmereciéndola. Es fácil de ver que este buen filme podría haber sido un nuevo clásico del género con un guión más pulido y menos convencional en alguna de sus partes, pero la solidez de Ethan Hawke, Don Cheadle, Richard Gere e incluso Wesley Snipes tapan varias de sus carencias.
Tres policías de Brooklyn sin conexión y que se mueven en ámbitos y trabajos distintos han emprendido tres caminos diferentes de alto coste personal. Sal es un policía que no tiene el dinero suficiente para sustentar a su familia numerosa, con lo que ha empezado a robar dinero de los narcotraficantes. Tango es un agente encubierto que es consciente de que está perdiendo su sentido del deber y de que su lealtad se está encaminando hacia uno de los jefes narcotraficantes. Finalmente Eddie está a unos pocos días de retirarse y siempre con vistas a su jubilación, ha adoptado la actitud de no querer involucrarse en ninguna situación.
Con su tercera película, “Training Day: Día de entrenamiento”, Antoine Fuqua recibió un gran prestigio gracias a haber logrado uno de los mejores thrillers policiacos de los últimos años, perfectamente tensionado y con grandes actuaciones de Ethan Hawke y Denzel Washington, que le valió a este último un Óscar en 2002. “Brooklyn’s Finest” es un nuevo aporte del director al género de drama criminal policiaco en el que vuelve a demostrar su capacidad para crear una notable tensión narrativa y para lograr un alto nivel interpretativo de su elenco de actores. Es admirable el tono con el que se desenvuelve la trama, la sensación de inevitabilidad que crea y la ajustada combinación de thriller y drama que consigue el director. Así mismo, es destacable el trabajo de sus protagonistas, un completísimo Ethan Hawke, Don Cheadle demostrando una vez más su gran robustez interpretativa y Richard Gere, quien sin resultar brillante realiza una de sus mejores interpretaciones de los últimos años. Incluso Wesley Snipes, quien había caído en la desgracia cinematográfica y legal, demuestra que puede ser un gran actor con presencia y nivel. “Brooklyn’s Finest” podía haber sido comparable con “Training Day” en calidad y haber resultado en una nueva gran muestra de su género pero el guión escrito por Michael C. Martin es demasiado descompensado para permitirlo. El buen desarrollo dramático de sus historias, la forma en la que se mueven en el mismo ambiente casi sin tocarse, algunos notables diálogos y una gran construcción progresiva del peso y de la carga de su trama pierden parte de su potencial por culpa de haber creado a sus tres personajes a partir de clichés y de haber incluido algunos momentos demasiado evidentes y vistos en otras partes de la película.
En “Brooklyn’s Finest” se ve todo lo que la película podría haber sido y lamentablemente se queda a medio camino, pero esta decepción no quita que el filme sea un éxito parcial y un buen drama policiaco que cuenta además con un notable trabajo actoral. |