La directora francesa Catherine Breillat abandona la sexual explícita característica en filmes anteriores y presenta una película basada en un cuento infantil pero adulta. Su narración sorprende por la falta de atrevimiento y su no demasiado logrado intento de sutileza.
Marie-Catherine y su hermana menor Anne son sacadas de la escuela religiosa a la que atendían tras morir su padre. La familia, cargada de deudas y sin perspectivas de ingresos, accede a que la joven Anne se case con Barba Azul, un noble rico de la zona, de mediana edad y no agraciado físicamente y que ya se había casado varias veces con anterioridad pero sus mujeres habían ido desapareciendo misteriosamente. Paralelamente dos niñas de la época actual están leyendo un libro sobre la historia de Barba Azul.
Catherine Breillat es una directora conocida por la forma en la que se aproxima a la sexualidad y la forma gráfica que tiene de representarlo. Con “Barbebleue” abandona esta vía para tratar la sexualidad de una forma completamente implícita y centrarse en los temas de emancipación y curiosidad que la historia popular de Charles Perrault le proporciona. La adaptación que realiza Breillat se dirigirse a un público adulto e intenta enfatizar la atemporaneidad de la historia clásica con los tiempos modernos, creando un paralelismo entre los dos grupos de hermanas presentes en la película. Lamentablemente la directora no parece haber querido dar ningún paso más en la exploración y consecuencias de la temática presente en el cuento de Barba Azul, con lo que la simpleza presente en un relato infantil está demasiado presente en este filme. La película también se encuentra demasiado limitada por cuestiones materiales, ya que nunca parece realista, la presencia de extras es mínima, la ambientación es artificial y su exiguo presupuesto es evidente, y estas carencias nunca son tratadas con imaginación para incluso poder hacer de ellas una seña de identidad del filme positiva. “Barba Azul” nunca parece una gran película y no sería importante su no fuese por la escasez de discurso presente en la historia, demasiado simplificado y carente fuerza tanto narrativa como emocional. |