Con Peter Berg dirigiendo como Michael Bay lo hizo en "Transformers", esta película es un entretenimiento de palomitas espectacular, vistoso y en varios momentos divertidos aunque su frenético movimiento de cámara, su patriotismo yanki y su predilección por concatenar escena de acción sin apenas una mínima narrativa lo convierten en un espectáculo particularmente fácil de olvidar.
Sinopsis: Durante unas maniobras navales en Hawái, unas naves alienígenas llegan a la Tierra con intenciones hostiles. Con una tecnología superiores, un grupo de hombres a borde de un destructor se enfrentará a ellos para salvar el planeta.
Puede parecer curioso que el popular juego de mesa "Batalla naval" o también conocido como "Hundir la flota" tenga ahora una película basada en él. James Cameron tachó en su momento esta ocurrencia como 'ridícula' y 'desesperada', falta verlo que dirá cuando le digan que hay una de Monopoly en el horno. Uno puede pensar que en el popular juego no había alienígenas de por medio pero esto no ha sido un impedimento para que de un juego de mesa estático se haya hecho una de las películas más movidas del año.
La pareja de guionistas de "Red" y el realizador Peter Berg, quien desde "Hancock" no había vuelto a dirigir una película, han concebido esta película como un cruce entre "Transformers" e "Independence Day". Berg hace la mejor imitación de Michael Bay que es capaz y entrega una película espectacular visualmente y acompañada de una narrativa tan poco inspirada como escuálida. Tiene frenéticos movimientos de cámara, actores cuya presencia es la excusa para enlazar las escenas de acción, diálogo de risa y el único propósito de vender palomitas. A pesar de su metraje ligeramente largo, "Battleship" logra entretener durante sus dos horas y cuarto concatenando explosiones visuales.
Este divertimento también es relativo. Uno tiene que perdonar muchas carencias para llegar allí y apreciar con humor los intentos de la película de presentar su guión con algo de entereza. Mientras que algunas situaciones tiene su propia gracia, otras la poseen por ser más cercanas al ridículo. Además, seguramente en Estados Unidos el pestiño patriótico y militarista que inunda la película puede ser mejor recibido pero acaba por ser demasiado cansino y excesivo, particularmente en su tramo final.
Ello, no obstante, nunca logra entorpecer al verdadero protagonista del filme, que son unas conseguidas secuencias de acción que ni cuando se ponen a cámara lenta hay un plano que dure más de tres segundos. Hay momentos verdaderamente espectaculares y además toda la película se narra con la grandiosidad visual que dan más de doscientos millones de dólares de presupuesto. Si al espectáculo que es se le añade un poco de humor y un grupo de héroes con los que sentir esta invasión alienígena, la fórmula mil veces en grandes megaproducciones esta completa.
El grupo de actores lo lidera Taylor Kitsch en lo que es su segunda superproducción del año. La anterior, "John Carter" será recordada como la película que hizo perder una par de cientos de millones de dólares a Disney, con lo que falta ver si el liderazgo de este actor no es síntoma de desastre. En esta ocasión, poco tiene que hacer a nivel interpretativo aunque le falta algo más de carisma en pantalla al tener que competir con todos los efectos digitales. Le acompañan Alexander Skarsgård, la cantante Rihanna en su primer rol interpretativo, la modelo reconvertida a actriz Brooklyn Decker y un poco y mal usado Liam Neeson.
Si la película no se hunde en taquilla, es esperable que "Battleship" sea el inicio de una franquicia ya que, tal y como se ha planteado la película, queda mucha historia por contar. Lógico dado lo escuálido del guión pero no hay que dejar que una buena historia le pueda hacer sombra a los efectos especiales, los cuales son espectaculares. Éstos son la razón para ver esta película ya que sin hacer realmente agua por otros lados, tampoco tiene mucho más que ofrecer. |