Con un ritmo pausado y con aire de western de calidad, esta película tiene las actuaciones, la ambientación y el tono pero le falta un guión algo más trabajado.
Dos amigos que se ganan la vida con sus pistolas, son contratados por los dirigentes del pequeño pueblo de Appaloosa como Marshalls. Allí la población vive bajo el yugo de un ranchero sin escrúpulos que ya ha asesinado a los anteriores representantes de la ley. La llegada de una joven viuda al pueblo complicará además las relaciones personales entre ellos dos.
Esta película está más centrada en el estudio de los personajes que en secuencias de tiroteos. Con una ambientación muy lograda y verosímil, se nos presenta a dos personajes y su amistad que viven en un oeste real. Gracias al uso de un tono sosegado, la película resulta todavía más creíble y a la vez atrayente. El único inconveniente es la historia principal, un cliché en los westerns y que además está desarrollada con poca imaginación. Es triste, ya que en casi todos los aspectos es un logro y casi perfecta película del oeste con gran atractivo, pero cuenta con un hilo argumental mediocre que hace que el nivel del filme decaiga bastante. |