El director Fatih Akin explora las conexiones entre personas con sensibilidad, emoción y medida, resultando en una película cargada de una personal delicadeza y de profundidad a pesar de perder su fluidez narrativa en el tramo final y no ahondar un necesario paso más en sus personajes.
Nejat es un joven profesor de origen turco que vive en Alemania. El padre de Nejat, Ali, elige a una prostituta para que viva y se acueste con él en exclusiva. En una discusión, Ali la golpea y la mata de forma fortuita. Nejat inicia entonces una búsqueda de la hija de ella, con la única información de su nombre, Ayten, y de que vive en Estambul. Allí llega para buscarla. Ayten es parte de un grupo que lucha radical político que para escapar de ser arrestada, huye con pasaporte falso a Alemania.
Toda la película se basa en emplear como imagen de que toda persona está conectada con otras, aunque sea a su pesar, relaciones entre ellas poco factibles. Esto no juega en detrimento del filme, ya que nunca utiliza está relación como truco narrativo sino que es un recurso del director y guionista. El grupo de personajes que centran el filme están excelentemente escritos, de forma verosímil y realista. El primer tramo de la película fluye magníficamente, con dinamismo, intensidad y sensibilidad, sin parecer nunca forzado. La recta final pierde esta soltura y acaba recreándose en exceso en varios momento de los personajes, perdiendo parte de su naturalidad. Sus personajes, perfectamente concebidos, acaban siendo incluso demasiado realistas, y pierden parte de su peso al concluir sin dar un paso más en su evolución. “Al otro lado” resulta ser una interesante película del director Fatih Akin, que ganó el Oso de Berlín entre otros muchos premios con su anterior película “Contra la pared”, pero que pierde su parte de su fuerza narrativa en el momento más importante. |