Esta película de cine negro está escrita con una cierta falta de originalidad y dirigida sin un mínimo de inspiración pero a pesar de todas sus carencias, consigue ser algo más que mínimamente aceptable. Ello es en parte gracias a los nombres propios que contiene este filme lanzado directamente en DVD, con un Cuba Gooding Jr. más en forma aunque no recuperado, un Miguel Ferrer llenando su personaje y un Harvey Keitel caricaturizado.
Joshua es la mano derecha de un pequeño jefe mafioso que averigua que un traficante llamado Tahoe planea asesinar a su jefe Vincent. Vincent se adelanta y termina con Tahoe pero éste trabajaba para el gran jefe criminal de la zona, Nino, quien exige compensación por el perjuicio económico que la muerte del narcotraficante le va a ocasionar, algo que Vincent, con su volátil carácter, no acepta.
Cuando una película tiene los nombres de los actores que tiene ésta y se sabe que no ha sido estrenada en cines y ha sido lanzada directamente al mercado de DVD, es normal temer lo peor. El caso de “A un paso de la muerte”, el nivel no es excesivamente bajo, el filme se deja ver con cierta facilidad y, sin ser una película memorable, su mínima historia y sus actuaciones consiguen sustentar los noventa minutos de metraje con dignidad. El guión no contiene nada excesivamente original y se queda corto en cuanto a contenido e historia, pero aun así permite crear una narración de cine negro mínimamente interesante. Lo que más falla es la dirección de Franck Khalfoun (“P2”), completamente plana, monótona y que enlaza escenas sin mucho sentido de continuidad y básicamente empleando pegamento instantáneo. Lo más destacable es que el actor Cuba Gooding Jr., una vez ganador de un Óscar por Jerry “MacGuirre” y ahora descendido al submundo de serie B con títulos como “Mentiras e ilusiones” y “La tumba del diablo”, realiza su mejor actuación en años. No es brillante pero demuestra que todavía tiene algo especial. Miguel Ferrer, últimamente secundario televisivo, es quien consigue dar más fuerza a su personaje y Harvey Keitel (“Pulp Fiction”, “Reservoir Dogs”) anda completamente perdido y fuera de tono.
“A un paso de la muerte” tiene más nombres que contenido y es una película básicamente para amantes del género a los que difícilmente dejará enteramente satisfechos. |