Un bello y poético retrato del dolor que provoca la pérdida de un ser querido, realizado de forma contenida pero cargado de humanidad. La notable interpretación que realiza Colin Firth, junto con la acertada dirección del debutante Tom Ford, hacen de esta película un soberbio y nada recargado drama enmarcado en unas imágenes magníficamente compuestas.
George es un profesor universitario que no puede superar la pérdida de su pareja ocurrida años atrás. Ambos hombres compartieron dieciséis años de su vida hasta que un fatal accidente terminó con la vida de Jim, su compañero. George no tiene grandes dificultades para ser el brillante profesor que se espera que sea y funcionar en el mundo de forma social pero no puede superar la pérdida. A través de un día en su vida, el pasado de George y Jim se refleja en su presente actual mientras intenta decidir cuál va a ser su futuro.
“A single man” no es una película aparentemente compleja. Su historia no es una consecución de revelaciones, giros trágicos o una cadena de escenas de gran emotividad. La ópera prima de Tom Ford, más conocido por su faceta como diseñador de moda, aboga por una historia más simple y se centra en una persona que lleva años sufriendo la pérdida de su ser más querido y no puede superarlo. Y narra esta historia con un sentimiento y una emoción constantes, pero sin buscar nunca el impacto ni la lágrima. Busca transmitir esa carga, esa tristeza y la melancolía que tiene y lo muestra a través de la cotidianeidad de su vida. Tom Ford se acerca y explora a su personaje con una gran sensibilidad y belleza, a pesar de que termina su narración de forma algo abrupta. Además demuestra tener un gran sentido estético, haciendo que cada plano sea un notable ejercicio de composición y que cada secuencia tenga un enorme estilo. En el centro de este excelente drama está Colin Firth, quien realiza una de las interpretaciones más destacadas de su carrera y sorprende en su capacidad para dar a su personaje la sutileza y sentimiento que necesita. Firth está perfectamente secundado por Julianne Moore en un papel secundario, Matthew Goode y por el joven Nicholas Hoult, quienes componen perfectamente a sus personajes marcados por la época que el filme retrata.
“A single man” es una película que contiene notables interpretaciones, un impecable estilo y una gran fotografía que ayudan a ensalzar una historia llena de emoción contenida y delicadeza. |