Con algún buen momento y cierto pulso, el realizador de "Bienvenidos a Zombieland" consigue mostrar su estilo a pesar de que el guión no es lo suficientemente sólido para aguantar las tonterías de uno de sus actores principales, Danny McBride, quien saca a relucir los puntos más ajos de esta historia y lastra cualquier sentido del humor que el filme y su protagonista Jesse Eisenberg, hubiese podido ofrecer.
Sinopsis: Dos ineptos aspirantes a criminales secuestran a un repartido de pizza para obligarle a robar un banco, ya que necesitan el dinero para asesinar el padre de uno y poder heredar con el objetivo de montar un local de prostitución. El repartidos se despierta con una bomba atada a su pecho y recurre a su mejor amigo para que le ayude a atracar la sucursal bancaria.
En 2003 un repartidor de pizzas llamado Brian Wells en la última entrega de su turno acabó con una bomba alrededor de su cuello y obligado por una joven a robar un banco ya que necesitaba el dinero para pagar a un asesino profesional que se iba a encargar de su padre, quien estaba fundiendo su herencia según ella. Como dicen, no hay que dejar que la verdad arruine una buena historia, especialmente si quien la escribe se va a reír de ella y el hecho de que Wells muriese cuando se detonó el explosivo no tiene ni pizca de gracia.
El director y el reparto afirman no conocer el hecho real con el que el guión comparte excesivas similitudes pero a pesar de ello el director Ruben Fleischer ya había conseguido dotar de un notable humor negro a una invasión de zombies y salir airoso matando a Bill Murray. "30 minutos o menos" parce prometer un entretenimiento en la misma línea y en algunos momentos lo consigue.
La cinta se mueve con dinamismo, algo que se ve reforzado por una duración de poco más de ochenta minutos y en varias escenas, la mezcla de acción, descaro, algo de crudeza y carcajada funciona, como por ejemplo cuando el personaje central entrega las pizzas en varias direcciones. En otras se nota lo poco pulido que está el guión y en algún puñado se evidencia el lastre de un actor que se cree gracioso y sencillamente no lo es.
Fleisher ha vuelto a contar con Jesse Eisenberg para el rol central, quien debe estar más que cotizado tras su última película "La red social". sin salirse mucho de su habitual registro, es una grata presencia que ayuda a ensalzar los puntos positivos de esta comedia pero quien poco puede hacer frente a Danny McBride. Este último actor vuelve a repetir el mismo personaje que tan pobres resultados le dio en "Caballeros, princesas y otras bestias" y con la repetición, todavía es más triste su nivel humorístico.
Él es un gran lastre de "30 minutos o menos" pero a quien le encuentre gracioso, se lo va a pasar en grande con la película ya que pesar de no ser perfecta y tener un guión que necesitaba más trabajo, coherencia , menos sinsentido y más humor, el filme sólo pretende ser un entretenimiento algo pasado de vueltas y en varios momentos, realmente lo consigue. |