Si en 2007 la primera parte resultó en una apreciable cinta de terror a pesar de su aspecto de subproducto de serie B, esta segunda parte lanzada directamente en DVD sucumbe completamente en la categoría que era esperable, a pesar de contar con una calidad de imagen superior a lo que es habitual en continuaciones producidas simplemente para capitalizar de cualquier forma el éxito de su predecesora. Del equipo anterior, únicamente el guionista y creador del cómic Steve Niles repite.
Después de los incidentes ocurridos en la localidad de Barrow, Alaska, Stella viaja explicando su experiencia y la verdad de lo ocurrido durante el mes de oscuridad en conferencias en ciudades repartidas por todo el país. Su última aparición, en la que mata a dos vampiros, no únicamente atrae la atención de este colectivo sino la de un grupo de cuatro personas que se dedican a cazar a las criaturas de la noche allá donde se encuentran. Stella se une a ellos, quienes tienen un plan para acabar con Lilith, la líder de los vampiros.
Dentro de la moda vampírica que ha estado asolando los cines y las pantallas de televisión en los últimos años, “30 días de oscuridad” alcanzó cierto éxito al emplear a los míticos seres nocturnos en una película de suspense y terror, completamente alejada de la romantización adolescente imperante. Su director y su reparto además tenían cierta entidad y, sin ser un filme especialmente notable, sí era entretenido y una sorpresa. Cuando apareció el DVD, éste contenía además los cortos capítulos de una serie ideada para ser ofrecida online y que fue dirigida por Ben Ketai. Este realizador es el responsable junto con Steve Niles, uno de los creadores del cómic original, de esta segunda parte, en la que ninguna persona del reparto anterior vuelve para retomar sus respectivos roles y que ha sido relegada al mercado doméstico directamente.
El filme cuenta con unos buenos valores de producción y un conseguido aspecto pero no logra mantener el nivel marcado por la primera parte en muchos otros aspectos. Con un guión que se mueve entre la convencionalidad y la previsibilidad, la tensión y el suspense han sido sustituidos por algunos litros de sangre y un mal ritmo. A medida que pasan los minutos, el recuerdo la primera parte se va desvaneciendo y hace cada vez más evidente que “30 días de oscuridad 2: Tinieblas” es, con justicia, un subproducto de DVD que solamente levanta cierto interés por llevar el nombre de su predecesora y que, como película independiente y aislada, le hubiese costado encontrar incluso distribución.
Tiene poco que ofrecer, su historia es tan simple como en la primera parte algo que no tiene que ser completamente negativo si contuviese alguna característica relevante, pero e especialmente destacable la labor de dirección, la cual no tiene el pulso de la anterior y a su nuevo reparto, incapaz de generar el mismo carisma que Josh Hartnett, Melissa George, Danny Huston y Ben Foster ofrecieron en el filme anterior. Kiele Sanchez (“Una escapada perfecta”) sustituye a Melissa George en el mismo rol y la cual es la protagonista de esta segunda parte, siendo lo más destacable del conjunto de actores.
Lamentablemente, “30 días de oscuridad 2: Tinieblas” constata con rapidez que es lo que en la mayoría de ocasiones aparenta ser una segunda parte como esta y que únicamente cuenta con alguna aislada excepción como “28 semanas después” y demasiados ejemplos negativos como “Ases calientes 2” o “Asesinos cibernéticos 2”, demuestra a la media hora que no tiene mucho que ofrecer más que una mala historia. |