La película dirigida por los hermanos Spierig “Daybreakers”, la cual se estrena esta semana, presenta la última incursión de estas criaturas de la noche en la gran pantalla. Ethan Hawke es el último vampiro en llegar a la cartelera pero estos seres han tenido una presencia destacada en los últimos años tanto en el cine como en televisión.
Recientemente la vertiente más juvenil de este género ha cogido gran protagonismo gracias a la saga “Crepúsculo” y la serie de televisión “Los diarios vampíricos” (The Vampirie Diaries), pero los vampiros están presentes en la mayoría de estilos cinematográficos y han sido empleados para elaborar todo tipo de historias, tanto de mero entretenimiento como narraciones prácticamente alegóricas. En fechas recientes se han podido ver películas de acción como “30 días de oscuridad”, cintas que combinan también ciencia ficción como en “Daybreakers” y visiones más originales e interesantes como “Déjame entrar” o “Thirst” han sido más que bienvenidas.
Sin pretender hacer un análisis exhaustivo, es interesante ver la evolución de un género ya clásico, sus muestras actuales y hacer una pequeña mención de lo que está por llegar.
Los vampiros realizaron una temprana aparición en el cine. En 1913 Robert G.Vignola dirigió la primera de su género titulada “The Vampire”, inspirado por un poema del mismo título escrito por Rudyard Kipling. Pero, más que seres tal y como los entendemos ahora, los vampiros eran básicamente mujeres fatales. No fue hasta más tarde que apareció el primer gran referente de las películas de vampiros, una de las películas más importantes de la historia del cine y un filme que ha condicionado el género completamente. Fue en 1922 cuando Friedrich Murnau adaptó el libro de Bram Stroker “Drácula” en la genial “Nosferatu”, a pesar de no haber obtenido los derechos para hacerlo. Ello conllevó a un juicio cuya sentencia ordenaba la destrucción de todas las copias del filme que casi hizo desparecer la película de la historia cinematográfica. Curiosamente Murnau además introdujo la muerte de un vampiro por culpa de la luz del sol en vez de simplemente tratar el día como un estadio donde los poderes y habilidades de los vampiros están limitados, tal y como narra el libro de Bram Stroker, y este cambio es algo normalmente mantenido en el imaginario de estas criaturas.
Los vampiros alcanzaron una gran popularidad en la década de los 30 y 40 gracias a los estudios Universal. En 1931 Bela Lugosi protagonizó el clásico “Drácula”, que generó varias secuelas y un fantástico tributo al actor por parte de Martin Landau en la película de Tim Burton de “Ed Wood”. Durante ese periodo el uso de los vampiros se abrió a todo tipo de géneros incluidos la comedia como en la película de Abbott y Costello “Abbott y Costello contra los fantasmas” en donde el propio Bela Lugosi interpretaba otra vez al conde Drácula.
A finales de los 50 el género se vio revitalizado gracias a la productora Hammer que fue nuevamente explotado en forma de saga. En Christopher Lee encontraron al nuevo “Drácula” (1958), cinta que dio lugar a siete secuelas.
Si hasta el momento los vampiros siempre se habían visto como criaturas que causaban cierta fascinación, atracción y resultaban irresistibles, eso fue cambiando gradualmente en los 60 y 70. Por ejemplo, fue significativo que en 1964 se adaptó por primera vez el libro de Richard Matheson en la película “El último hombre en la tierra”, en la que se cambia el origen sobrenatural del vampirismo y se explicaba como una enfermedad de origen natural. Aunque siempre estuvieron presentes en el género de terror, parodias y otros usos se fueron haciendo más comunes. Los excesos de la época en los géneros que se conocen como explotaiton, sexplotaiton y blaxplotaiton dejaron de tener respeto a unas figuras casi míticas y las emplearon con total libertad en multitud de escenarios y situaciones.
Pero a partir de los 80, los pequeños destellos de un uso más inteligente o con mayor significado e implicaciones de estos seres fue cada vez más relevante. Paulatinamente directores de peso y de renombre empezaron a ver en este género nuevas posibilidades para narrar historias o hacer un tipo de cine diferente. Una muestra de ellos fue en 1983 “La adición” (The Hunger) de Tonny Scott, protagonizada por Catherine Denueve, David Bowie y Susan Sarandon. En 1987 Joel Schumacher abrió por completo los vampiros al género juvenil con “Jóvenes Ocultos” (The Lost Boys)
1992 marcó definitivamente al género vampírico, ya que Francis Ford Coppola y su “Drácula de Bram Stoker” demostraron que una gran producción con estas criaturas no solo podía ser un éxito de gran público sino que se podía hacer con calidad, con actores consagrados y con gran atractivo. A partir de entonces la presencia de los vampiros como protagonistas en películas de gran presupuesto ha sido más que constante en todo los géneros cinematográficos.
Al año siguiente Guillermo del Toro uso su particular imaginación para rodar “Cronos” con Federicco Luppi. Neil Jordan adaptó en 1994 “Entrevista con el vampiro” (Interview With a Vampire) con Tom Cruise y Brad Pitt. En 1995 fue Abel Ferrara quien utilizó a los vampiros con inteligencia en “The addiction”, con Christopher Walken y Lili Taylor. En 1996 Quentin Tarantino y Robert Rodriguez presentaron su combinación de acción, terror y comedia de vampiros “Abierto hasta el amanecer” (From Dusk Till Dawn), protagonizada por George Clooney y Harvey Keitel. En 1997 el género de adolescentes tuvo con la serie de televisión “Buffy la cazavampiros” su mayor y continuado referente. En el 1998, uno de los clásicos del género fantástico, John Carpenter, hizo su incursión en el género con “Vampiros” (Vampires). Y ese año también fue representativo del nuevo papel que tomarían los vampiros en las películas de acción pura con la película protagonizada por Wesley Snipes, “Blade”.
En la última década este uso en películas de entretenimiento puramente de acción ha sido cada vez más habitual. “Blade” generó dos secuelas y una serie de animación, la guerra entre vampiros y hombres lobos iniciada en 2003 en “Underworld” generó tres partes y se espera ver su cuarta parte en 2011, “Van Helsing” con Hugh Jackman apareció en 2004 y por suerte nadie se ha atrevido a continuarla y otros intentos como “Blood Rayne” de Uwe Boll, seguramente el peor director de la historia después de Ed Wood, y “Ultraviolet” aparecieron entre 2005 y 2006.
Su uso en el género de terror o de suspense puro se ha mantenido pero pocas cintas han alcanzado un mínimo de calidad y han tenido cierto éxito. “30 días de oscuridad” y “Rise” son dos de los ejemplos más recientes.
Pero el éxito más grande que han cosechado los vampiros recientemente ha sido a través de los productos enfocados a adolescentes. La serie de Buffy aguantó siete temporadas y generó un spin-off., “Angel”. Pero es la saga “Crepúsculo”, con su primera parte y su continuación en “Luna Nueva” (New Moon), la que ha sorprendido conquistando por completo a este público al cual estaba dirigido, combinado película de amoríos juveniles en instituto con vampiros. Posteriormente han aparecido las series de “True Blood” y “Los diarios vampíricos” (The Vampire Diaries), que sigue su estela aunque la primera intenta acercarse a un público más adulto.
Por suerte en los últimos diez años también ha habido grandes películas que han dado respetabilidad al uso de los vampiros en el cine, demostrando que estas míticas criaturas todavía pueden dar mucho juego moral y cinematográfico. En el 2000 la gran sorpresa fue “La sombra del vampiro” (Shadow of the Vampire) un hgenial tributo a la película de Murnau “Nosferatu” con John Malkovich y Willem Dafoe. Más Recientemente “Soy Leyenda” (I am Legend) con Will Smith es la tercera y mejor adaptación de la novela de 1954 de Richard Matheson del mismo título. Al año siguiente llegó la interesante película sueca “Déjame entrar” y en 2009 el peculiar director coreano Chan-wook Park construyó una particular fábula con “Thirst” (Bakjwi).
La gran película que inaugura la cartelera de 2010 presentando vampiros es “Daybreakers”, la cual se sitúa entre varias corrientes del cine actual. Por un lado parte de una premisa interesante y al estilo de las grandes películas de ciencia ficción, su premisa plantea otras cuestiones humanas. Al mismo tiempo intenta ser una película de puro entretenimiento y de acción sin que el filme pierda nunca su notable aspecto.
Las próximas películas de vampiros van a seguir la tónica de lo que se ha visto hasta ahora. Está pendiente de estreno “El circo de los extraños”, otra mezcla de acción con aventura ligera y juvenil que no ha sido excesivamente bien recibida en otros países. Se van a ver nuevas partes, como la tercera entrega de “Crepúsculo”, la segunda de “30 días de oscuridad” e incluso una precuela de “Soy leyenda”. Parece que finalmente la adaptación del videojuego “Castlevania” está en proceso así como un remake estadounidense de “Déjame entrar”. Finalmente una de las más prometedoras, siguiendo la combinación de acción y vampiros, es “Priest”, con Paul Bettany. Y con un poco de suerte, la serie “Being Human”, una divertida combinación de “Friends” con un vampiro, un hombre lobo y un fantasma y que está teniendo gran éxito en Inglaterra, llegará a nuestra pequeña pantalla sin excesivo retraso. |