Con el estreno de la película francesa “Welcome”, aprovechamos para repasar las últimas miradas importantes que ha hecho el mundo del cine a la inmigración ilegal, el drama humano que muchas veces supone no únicamente cruzar las fronteras sino también la vida en los países una vez se ha conseguido llegar.
La presencia de un personaje secundario inmigrante resulta cada vez más común en los guiones cinematográficos pero sorprende que uno de los temas que ocasiona un gran número de muertes de gente intentado llegar a otros países, al que se destina una gran cantidad de dinero y recursos paraa proteger las fronteras y que ocasiona no únicamente situaciones de desarraigo pero unas condiciones de vida más que complicadas cuando se tiene que vivir como ilegal en un país desarrollado haya sido pocas veces tratado durante muchos años en la gran pantalla y que encontró su mayor proyección en la comedia de 1990 “Matrimonio de conveniencia”. Poco a poco parece que el cine se va haciendo eco de esta realidad social.
“Welcome” es la última muestra relevante y narra los esfuerzos de un joven por cruzar el canal y conseguir llegar así a Inglaterra a la vez que establece una relación de amistad con uno de los habitantes de Calais. El éxodo del viaje y especialmente el conseguir cruzar una frontera es vertientes más importantes de la inmigración. Michael Winterbottom lo trató también en su película “In this World”. Recientemente la gran “Sin nombre” tiene una de sus dos líneas argumentales centradas en el viaje para cruzar a EE.UU y otras cintas, como “Paraiso Travel” o “Balseros” muestran no únicamente los riesgos del viaje sino la vida que le espera a los que logran su objetivo.
Una vez que han llegado, el cine también ha mostrado recientemente las condiciones, el trato y la integración que tienen estas personas. Hace poco se ha podido ver la película protagonizada por Harrison Ford, entre otros intérpretes, “Crossing Over”. Richard Jerkins fue nominado al Óscar por su interpretación en el drama “The Visitor”, que trata también justamente de esto. Otros títulos son “In America” de Jim Sheridan, una de las historias de “Babel” de Alejandro González Iñárritu y “Los tres entierros de Melquiades Estrada” dirigida por Tommy Lee Jones. Europa también ha empezado a analizar la acogida al colectivo inmigrante con títulos como “Dirty Pretty Things” de Stephen Frears, “El silencio de Lorna”, “Flores de otro mundo” de Icíar Bollaín o incluso en la película futurista “Hijos de los hombres”.
Otro aspecto inmigración es el tráfico sexual, tema del que hay cada vez mayor concienciación a la que han contribuido títulos como “Princesas”, dirigida por Fernando León de Aranoa, y “Trade”, con Kevin Kline.
“Welcome” es la única película en cartelera que aborda en algún aspecto el drama humano de la inmigración ilegal y es la única que está previsto que la haga en los próximos meses pero este notable drama francés es un magnífico ejemplo del nuevo trato adulto, concienciado y humano que el cine está dando a una de las problemáticas sociales y personales más importantes que hay en la actualidad. |